Las Base Legitimadora es el sustento fundamental por el que una empresa u organización puede justificar el Tratamiento de Datos Personales. Ante casos de Videovigilancia la situación se complica, pero la misma, la Videovigilancia, es legal y de uso cotidiano.

 Ante todo primero respondamos a estas preguntas en búsqueda de nuestra base legitimadora.

  • ¿Cuál es la finalidad de la operación?
  • ¿Es necesario cumplir uno o más objetivos organizacionales específicos?
  • ¿Hay alguna otra manera de lograr este objetivo?
  • ¿Cuál es la naturaleza de los datos procesados? ¿Estos datos tienen protecciones especiales con la aplicación del RGPD?
  • ¿El procesamiento limitaría o influiría negativamente en los derechos de las personas?
  • ¿Se ofrece un aviso de procesamiento justo? Si es así, ¿cómo se hace? ¿Es lo suficientemente claro y directo con respecto a las finalidades del procesamiento?

Si podemos enfrentar estas cuestiones y justificar las respuestas estaremos en condiciones de comenzar el Tratamiento de Datos de Videovigilancia pero siempre atendiendo a  las correspondientes medidas de salvaguarda y la No obtención de archivos que no sean necesarios para el fin previsto.

Podemos encontrar espacios y situaciones diferentes que se salen de la práctica habitual, por ejemplo la grabación de pequeñas zonas de paso público o la toma de imágenes en el momento de la comisión de un delito en vía pública. Dichas imágenes están sometidas a la misma legislación restrictiva sobre su tratamiento, pero cuentan con la base legitimadora necesaria y  justificable. La protección, la seguridad y el interés público. No obstante, toda esta zona del RGPD es bastante “resbalosa” y conviene estudiar cada situación en detalle y no dar por supuestas demasiadas cosas. A veces, los supuestos delincuentes cuentan con muchos más derechos de los que sospechamos.

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